
La senadora Virginia Magaña Fonseca presentó en el Senado de la República una iniciativa para crear el Régimen de Estímulo y Respaldo Artesanal (RERA), una propuesta enfocada en apoyar a las artesanas y artesanos del país y facilitar su incorporación a la economía formal mediante un esquema más accesible y acorde a sus condiciones de trabajo.
Durante su intervención en la Cámara Alta, la legisladora explicó que la iniciativa surgió tras escuchar directamente las experiencias y necesidades de artesanas y artesanos de Guanajuato que recientemente acudieron al Senado para exhibir sus productos y compartir las dificultades que enfrentan para desarrollar su actividad.
“Vinieron a enseñarnos sus piezas, pero también su realidad. Nos hablaron de su talento, de su esfuerzo y de lo difícil que resulta crecer cuando el sistema les exige más de lo que les ayuda. De esa escucha nace esta iniciativa”, expresó.
Virginia Magaña destacó que en Guanajuato existen municipios con una fuerte tradición artesanal como San Francisco del Rincón, Dolores Hidalgo, León y Tarandacuao, donde miles de familias dependen económicamente de esta actividad.
Actualmente, el sector artesanal genera más de 479 mil empleos y aporta más de 154 mil millones de pesos a la economía nacional; sin embargo, gran parte de las personas dedicadas a este oficio permanecen en la informalidad, sin acceso a seguridad social, financiamiento ni oportunidades de expansión comercial.
La propuesta contempla tres niveles de incorporación, diseñados según la capacidad productiva y situación social de cada artesano:
- Nivel básico: dirigido a personas en mayor condición de vulnerabilidad, con trámites mínimos y contribuciones simplificadas.
- Nivel intermedio: enfocado en talleres familiares y pequeños productores, con una tasa preferencial para facilitar su formalización.
- Nivel avanzado: destinado a maestros artesanos y exportadores, permitiendo reconocer hasta el 60 por ciento de sus costos sin necesidad de comprobación total, para tributar sobre utilidades reales.
La senadora subrayó que la iniciativa no busca condonar impuestos, sino establecer condiciones fiscales más justas para fortalecer al sector artesanal y preservar una de las principales expresiones de identidad cultural del país.
“Este régimen no regala ni condona nada; es un instrumento fiscal de justicia social. Está alineado con el Plan México y con los principios constitucionales de desarrollo equilibrado, fortalecimiento del mercado interno y prosperidad compartida. Integrar a más de medio millón de artesanas y artesanos a la economía formal no es un gasto: es una inversión estratégica que genera empleo”, concluyó.





